¿Es bueno olvidar?

A menudo tenemos miedo a olvidar porque pensamos que nos llevará a cometer los mismos errores, pero olvidar no significa necesariamente caer en ese loop de errores.  Una vez que aprendemos a analizar nuestros errores y les ponemos solución, luego podemos olvidar sin caer en lo mismo en el futuro.     Pero el olvidar va más allá de si cometemos un mismo error o no, se trata de ir trabajando en cuántas cosas de nuestro pasado seleccionaremos para definir cuál es nuestro presente.   Olvidar los eventos negativos, olvidar personas tóxicas, olvidar períodos de emociones difíciles, nos puede ayudar a tener una mejor concepción de quién somos y quién hemos sido.

No podemos olvidar a voluntad en un momento exacto, no es algo inmediato y voluntario como cuando deseamos mover un brazo o abrir la boca.   Pero eso no significa que seamos presos del olvido involuntario.   El método que ocupamos para controlar nuestros recuerdos y la capacidad de olvidar es entendiendo que: en la medida que mantenemos vivas las asociaciones se refuerza el recuerdo en nuestro cerebro, del mismo modo, al quitar de nuestra visión y de nuestras vidas los elementos que nos recuerdan un evento o fenómeno, gradualmente el cerebro irá debilitando las conexiones y será mucho más difícil que nuestra mente mantenga presente todos esos elementos que nos hacen mal.

Nos ayuda a priorizar

 Olvidar literalmente es un proceso de priorización, puesto que aquello que recordamos, está directamente relacionado con lo que nos importa.

En cierto modo olvidar es funcional, nos ayuda a decidir con menos opciones, sólo las que verdaderamente compiten entre sí, en vez perder tiempo recordando cosas que no nos servirán para el caso.

Nos ayuda a afrontar

Gran parte de superar traumas y malos momentos, es olvidar. Olvidar los aspectos negativos de la vida no es algo malo, no significa que estemos engañándonos a nosotros mismo, sino lo contrario. Nos permite ocupar nuestra mente en experiencias que nos permitirá avanzar.

La visión que tenemos de la vida no es panorámica, sino subjetiva, que puede ser alegre y triste, pero ninguna de ellas se ajusta necesariamente a la realidad por su condición de alegre o triste, por lo tanto debemos construir una realidad positiva que nos nutra.

Nos hace más creativos

No todos los recuerdos se borran, muchos simplemente se transforman. Las cosas que olvidamos pueden separarse del recuerdo original como conjunto y pasar a formar parte de otros recuerdos o ideas más pequeñas.

Como resultado va quedando el aprendizaje y la información sobre experiencias (sin un valor emocional) lo que nos permite tener un gran repertorio de vivencias posibles y otras muchas de experiencias posibles, todas juntas comienzan a influenciar nuestra vida mental, enriqueciéndola, agregando más ingredientes con los cuales operar en la vida.

Nos  ayuda a madurar

Poder olvidar dolores psicológicos sufridos en el pasado, nos ayuda a evaluar de manera más racional lo ocurrido, pudiendo sacar mejores conclusiones de las situaciones.

La idea es que por ejemplo, en toda situación triste, al principio el estrés y la tristeza nubla nuestro juicio, cambiando o deformando nuestra percepción de la realidad. Pero a medida que la herida de aquella situación va sanando, podemos ir manteniendo los recuerdos que son útiles para nuestro crecimiento.

Nos ayuda a recordar mejor

Eliminando los recuerdos que no nos sirven, podemos recordar las demás cosas de manera más ágil, ya que eliminamos las distracciones.

A la hora de recuperar información, podemos distinguir rápidamente la relevante; es así como recuperamos nombres por ejemplo.

Nos ayuda a adaptarnos mejor

Si recordásemos todo, nuestro registro de recuerdos sería tan grande, que a la hora de necesitar resolver un problema, nuestra atención se quedaría revisando aquel registro en vez de buscar soluciones. Por tanto, nuestra capacidad de respuesta se reduciría.

Retener más información, no quiere decir que necesariamente podamos acceder a ella o saber usarla bien. Entonces, mientras más eficiente sea nuestro cerebro eliminando información innecesaria, mejor.