A diferencia de los adolescentes y adultos, los niños por lo general mantienen su preocupaciones escondidas o las expresan en formas que son difíciles de detectar.   Es natural tener ansiedad en la infancia. Para los niños más pequeños es natural tener miedo a la oscuridad por ejemplo, o para niños en etapa escolar, es normal tener la preocupación de hacer amigos. Pero a veces, las preocupaciones o miedos naturales de la edad, se convierten en algo más profundo y preocupante, como por ejemplo que los niños que arrastren miedos asociados a eventos sucedidos meses o años atrás.

Los niños sí pueden llegar a desarrollar trastornos de ansiedad, lo que eventualmente empezará a afectar sus amistades, vida familiar y su desempeño en el colegio. Incluso así, ésta ansiedad desmedida puede pasar desapercibida para padres, cuidadores y profesores.

Como lo hemos dicho en otras ocasiones: tener ansiedad no quiere decir necesariamente que no puedas funcionar, es de hecho, necesario cierto grado de ansiedad para funcionar bien, para prepararse frente a los eventos y tomar buenas decisiones, pero cuando la ansiedad alcanza niveles preocupantes empieza a deteriorar poco a poco la salud y el funcionamiento de toda persona, incluyendo también a los niños.  Por ejemplo, una tarea del colegio que antes tomaba media hora, puede extenderse toda una tarde o podemos ver las primeras muestras de procrastinación.

Hay que recordar que la ansiedad es un fenómeno interno y que domina todos los pensamientos del niño y que no es algo obvio para los ojos de todos, ni siquiera de sus más cercanos. Porque incluso niños que se muestran alegres alegres y  con capacidad para disfrutar de la vida pueden realmente estar viviendo una ansiedad que los carcome o que dificulta su día a día.

SIGNOS DE ANSIEDAD EN NIÑOS

Cuando la ansiedad es expresada externamente, puede existir una gran variedad de síntomas y señales a las que debemos estar atentos:

  • Problemas para dormir, quejarse de dolor de estómago u otros problemas físicos.
  • Pueden volverse evitativos o demandantes con sus cuidadores.
  • Pueden tener problemas para concentrarse en clases sin tener déficit atencional o problemas de vista.
  • Puede tener arranques explosivos, dejando la impresión de que son confrontacionales, pero sólo es la respuesta natural a la ansiedad, “pelear o escapar”.
  • Los niños no tienen vocabulario aún para expresar estos sentimientos complejos, por tanto pueden referirse a ellos como que es timidez, vergüenza o miedo, incluso a veces enmascararlo bajo el «no me afecta, no me interesa».

CONSECUENCIAS DE LA ANSIEDAD EXCESIVA NO TRATADA

Si vemos la prevalencia desórdenes de ansiedad, veremos que la ansiedad aumenta a medida que los niños crecen , puesto que los desórdenes de ansiedad son cognitivos, y se van desarrollando a medida que la cognición del niño de desarrolla.
Por ejemplo la ansiedad de separación se desarrolla tempranamente, mientras que la ansiedad social se desarrolla generalmente después de la pubertad. Un estudio de más de 10.000 niños entrevistados por profesionales, demostró que más del 30% desarrolló algún desorden de ansiedad antes de los 18.

La ansiedad frecuentemente vuelve; la ansiedad infantil a menudo vuelve (en muchos casos simplemente se convierte) en una ansiedad adulta, especialmente para niños que no tuvieron tratamiento. El mismo estudio mostró que el 80% de los niños con ansiedad no tuvo tratamiento alguno. Muchos adultos buscando ayuda por ansiedad, dicen recordar sentimientos de ansiedad excesiva en la niñez, lo que significa que han estado luchando con la ansiedad por mucho tiempo y pudieron haberse beneficiado con un tratamiento en la niñez o adolescencia.

LA EVITACIÓN REFUERZA LA ANSIEDAD

Los niños con ansiedad no tratada también comienzan a desarrollar pobres formas de lidiar con ella. Un ejemplo común es la evitación —la gente muy ansiosa, tratará de contenerla evitando lo que les provoca la ansiedad— Es una solución a corto plazo que lamentablemente sólo refuerza la ansiedad haciéndonos naturalizarla y hacer más automática la respuesta del sistema nervioso frente a este tipo de situaciones.

La ansiedad excesiva no tratada puede llevarnos a tener una baja autoestima, mal rendimiento académico y llevar a automedicarnos abusando de medicamentos, en el caso de los niños puede llevar a conductas compensatorias como la agresividad con sus pares o incluso en el juego simbólico (jugar con muñecas y/o peluches, figuritas).

LA ANSIEDAD LLEVA A LA DEPRESIÓN

La gente que vive con ansiedad por largos períodos de tiempo son más propensas a desarrollar depresión. Es muy común que gente buscando ayuda por depresión o síntomas depresivos, realmente tenga ansiedad y haya estado sufriéndola por mucho tiempo.

Afortunadamente la ansiedad es tratable y responde muy bien a la Terapia Cognitivo Conductual y el tratamiento farmacológico. El tratamiento farmacológico aplicado sin terapia psicológica es efectivo pero permanente durante gran parte de la vida. El tratamiento solo con terapia psicológica de tipo Cognitivo-conductual puede durar más de cuatro meses. La combinación de ambos tratamientos es la más efectiva y puede durar entre tres y cinco meses dependiendo de la gravedad inicial. Obtener ayuda hace una gran diferencia y el tratamiento no tiene por qué ser largo, sólo depende de qué camino decidas tomar.

Si buscas ayuda para tratar síntomas de ansiedad, en Interludio practicamos la Terapia Cognitivo Conductual, que se basa en evidencia científica con excelentes resultados en casos de ansiedad. Contáctanos.


TIPOS DE DIAGNÓSTICOS DE ANSIEDAD EN NIÑOS

Los niños pueden ser diagnosticados con distintos tipos de ansiedad dependiendo de con qué les cueste lidiar. Aquí abordamos los distintos síntomas de diversos desordenes de ansiedad y cómo son tratados.

Desorden de Ansiedad por separación

Los niños con ansiedad de separación experimentan gran ansiedad cuando se separan de sus cuidadores. Para considerar este diagnóstico el niño debe mostrar ansiedad excesiva para su edad, que lo hagan evitar actividades comunes para su edad.

Síntomas

– Temor a perder a sus cuidadores o figuras de apego por enfermedad o muerte.
– Miedo irracional a situaciones que puedan separarlo de sus cuidadores. (Como ser raptado)
– Miedo poco común a dormir o estar solo.
– Pesadillas recurrentes sobre separación,
– Síntomas físicos como dolores de estómago o cabeza cuando se separa de cuidadores o cuando se anticipa a ello.

Para considerarse un desorden de ansiedad por separación, deben cumplirse 4 de estos criterios.

Desorden de ansiedad social

Los niños con ansiedad social son extremadamente inseguros y se cohiben con facilidad, haciendo difícil socializar con sus pares.

Para diagnosticar el Desorden de ansiedad social, un niño debe tener miedo a ser humillado durante encuentros sociales, y debe ser lo suficientemente grave para interferir en su funcionamiento social normal.

Síntomas

– Evitar activamente situaciones sociales que le produzcan ansiedad o experimentar mucha ansiedad si debe exponerse a ellas.
– Reacciones de pánico (temblores, sudor, dificultad para respirar normalmente) en respuesta a situaciones sociales o a sus pares. Pataletas o llanto.
– Miedo a parecer ansioso y ser juzgado negativamente por ello.

Mutismo Selectivo

Los niños con mutismo selectivo tienen dificultad para hablar en ciertas situaciones, como por ejemplo en el colegio o con sus profesores.
Esta dificultad va mas allá que la timidez típica —los niños con mutismo selectivo quedan “paralizados” con ansiedad y sienten que es imposible hablar.

Síntomas

– El niño es capaz de hablar en ciertas situaciones pero no en otras.
– Las condición debe haber durado más de un mes.
– La incapacidad de hablar interfiera con sus actividades sociales o escolares.
– La incapacidad para hablar no debe ser atribuida a algún trastorno de comunicación o falta de conocimiento del lenguaje.

Trastorno de ansiedad generalizado

El niño con trastorno de ansiedad generalizada se preocupa por una amplia variedad de cosas cada día. Su ansiedad puede distinguirse de las típicas preocupaciones por su excesividad, duración y falta de acontecimientos que la causen.

Los niños con ansiedad generalizada a menudo se preocupan particularmente por su desempeño escolar y luchan con el perfeccionismo.

El diagnóstico puede determinarse cuando la ansiedad se escapa de su control, está enfocada en diversas actividades, le causa ansiedad significativa o incapacidad de actuar normalmente. Los síntomas deben presentarse por lo menos 6 meses.

Síntomas

– Inquietud.
– Nerviosismo.
– Fatiga.
– Falta de concentración.
– Irritabilidad.
– Tensión muscular.
– Dificultad para dormir.

Desorden de Pánico

Los niños con desorden de pánico experimentan repetidamente e impredesciblemente crisis de pánico que pueden malinterpretarse como la sensación de que puede morir o sufrir un ataque al corazón; que puede resultar en una desconexión con la realidad.

El diagnóstico del trastorno de pánico a menudo se ocurre luego de que las causas físicas son descartadas, al igual que otros trastorno mentales —incluyendo el trastorno de estrés post traumático y el trastorno obsesivo compulsivo. Un profesional debe diagnosticar este desorden si las crisis son recurrentes e inesperadas.

Síntomas

– Preocupación por la ocurrencia de futuras crisis de pánico.
– Miedo a los efectos de las crisis de pánico, incluyendo la sensación de poder tener un ataque al corazón o volverse loco.
– Un cambio considerable en su comportamiento normal luego de las crisis, como evitar los lugares que se asociaron a sufrir estas crisis.

Trastorno obsesivo compulsivo

Los niños con trastorno obsesivo compulsivo tienen pensamientos intrusivos y preocupaciones que les provocan gran ansiedad, desarrollando rituales que se sienten obligados a llevar a cabo para mantener la ansiedad controlada. Este trastorno puede ser diagnosticado cuando el niño tiene obsesiones, compulsiones o ambas.

– Obsesiones y pensamientos intrusivos no deseados, tales como imagenes o impulsos. Las obsesiones hacen que los niños se sientan ansiosos y aproblemados.
– Las compulsiones son acciones o rituales que ños niños realizan para librarse de la ansiedad.

Fobias específicas

Un niño con fobias específicas siente miedo irracional a algo particular, como a las tormentas o animales. El motivo de la fobia debe ser algo que normalmente no se consideraría peligroso y el evitarlo puede perjudicar su funcionamiento normal en la cotidianidad.

Las fobias se clasifican comúnmente en 5 categorías:

– Animales, si la fobia se trata de animales o insectos.
– Ambiente natural, si la fobia se trata de eventos metereológicos, como tormentas, alturas, agua.
– Sangre – Inyecciones, si la fobia se produce al recibir inyecciones, ver sangres o lastimarse.
– Situacional, si la fobia se produce con situaciones específicas como conducir, túneles, puentes, volar, espacios reducidos o transporte público.
– Otros tipos, si la fobis trata sobre estímulos tales como sonidos fuertes, personajes disfrazados, ahogarse o vomitar.

TRATAMIENTO PARA LA ANSIEDAD

La mejor manera de tratar la ansiedad es la terapia conductual o la combinación de terapia conductual más medicación.

Esta terapia basada en la evidencia, es la terapia cognitivo-conductual, está basada en la noción de que como pensamos afecta el cómo nos sentimos. Y cambiando la forma distorsionada en la que pensamos, podemos alterar nuestro comportamiento disfuncional y así cambiar nuestras emociones.

Una de las técnicas más importantes en este tipo de terapia para los niños con ansiedad, es la llamada “exposición y prevención de respuesta”. Básicamente los niños son expuestos progresivamente a las cosas que les provocan ansiedad en un ambiente seguro. Así, mientras van acostumbrándose a estos estímulos ansiógenos, la ansiedad va desapareciendo y cada vez van pudiendo manejar estímulos más y más complejos que antes les provocaban ansiedad.

La medicación puede aliviar los síntomas de la ansiedad, y puede hacer a la terapia conductual mas afectiva para los niños.


Información extraída y adaptada de childmind.org